Últimas Reseñas

15/9/14

Novedades sobre la saga 'La Selección' de Kiera Cass


¡Buenas tardes, lectores!
Hoy vengo a dejar una noticia medio vieja, pero que a mí me alegra el alma. :D
Como algunos saben, he leído la trilogía La Selección de Kiera Cass. Bueno, la autora comunicó que va a estar publicando dos libros más y otras historias cortas. Eso me dejó sumamente feliz, porque la verdad es que la historia me encantó. Ya quiero que sea el año que viene, para poder leerlos.
A su vez, vengo a dejarles el fragmento del Epílogo que viene luego de La Elegida. Agradezco al blog Disfrutando the vita porque gracias a Cami, la dueña, fue que me enteré de todo esto.
¡Ojalá les guste!
Acá les dejo todo.

Kiera nos comenta que, además de los tres libros que conforman la saga original, van a estar saliendo dos más. Uno de ellos es 'El Heredero'. El otro no tiene nombre aún. Además de eso van a estarse publicando otras de las historias cortas que conforman The Selection Stories, entre las cuales aparecerán 'La Favorita' y 'La Reina' junto con 'El Epílogo'. Todos ellos serán publicados entre diciembre de este año y el transcurso del año que viene.
Así que la cronología quedaría así:


Libros de la saga
4- The Heir (El heredero)
5- Sin titulo

The Selection Stories
The Queen (La Reina) 
The Prince (El Príncipe)
The Guard (El Guardián)
The Favorite (La Favorita) 
The Epilogue (El Epílogo)
*Ya quiero tenerlos todos*


Por último, acá les dejo el fragmento del epílogo que está publicado en la página de Unlock The Selection. Espero que cuando se publique sea más largo. :D Muero por leerlo.

<<Medio dormida, le di un manotazo a un cosquilleo en mi hombro. Sucedió de nuevo, y yo instintivamente lo alejé. El cosquilleo regresó, viajando a través de mi espalda. Oh. No fue una brisa aleatoria u otra pluma que había escapado de mi almohada.

Eran besos.

Con los ojos todavía cerrados, sonreí para mí mientras Maxon apartaba un mechón de cabello para encontrar un nuevo lugar para besar. Despertando con la sensación de la respiración de Maxon en mi piel me recordó cómo terminamos envueltos en estas sabanas en primer lugar.

Me reí mientras su boca tocaba un punto delicado en mi cuello.

"Buenos días, cariño." susurró.

"Buenos días."

"Me preguntaba," comenzó, murmurando las palabras en mi mejilla cuando me di la vuelta. "En vista de que es mi cumpleaños, ¿crees que podría salirme con la mía y pasarnos el día entero en la cama?"

Sonreí y obligué a mis ojos somnolientos a abrirse. "¿Y quién va a gobernar el país?"

"Nadie. Déjalo caer a pedazos. Siempre y cuando yo tenga a mi America en mis brazos."

Su cabello era un perfecto desastre, y estaba tan cálido que hasta la última partícula de mi cuerpo quería nada más que estar aquí con él. Era completamente fascinante para mí la forma en que el amor creció. No dejaba de pensar que había encontrado una manera de darle todo lo que tenía, pero luego aprendería un nuevo capricho, escucharía una historia nueva, iría a través de una nueva experiencia, y mi corazón se hinchaba.

"Pero ¿qué pasa con la fiesta? Pasamos semanas planeando,"me quejé.

Apoyó su cabeza en su mano. "Hmm. De acuerdo, vamos a tomar un descanso de diez minutos y revisar la fiesta y venimos de regreso." Maxon envolvió sus brazos alrededor de mí, y yo me reí mientras me cubría de besos.

Estábamos tan distraídos, que ni siquiera escuchamos al mayordomo abrir la puerta. "Su Majestad, hay una llamada desde —"

Antes de que pudiera terminar, Maxon le arrojó una almohada, y el mayordomo se retiró de la sala, cerrando la puerta detrás de él. Hubo una pausa antes de que una voz amortiguada se filtrara. "Lo siento, señor."

Me había acostumbrado a la falta de privacidad, desde que vivía en el palacio, y en cuanto a los momentos embarazosos, éste fue uno de los mejores. Me tapé la boca, tratando de contener la risa, y cuando Maxon vio mi sonrisa, él sonrió, también. "Bueno, supongo que eso responde a mi pregunta."

Me incorporé a besar su mejilla e inmediatamente sentí una oleada de vértigo. "¡Oh!"

"¿Estás bien?"

"Mmhm," murmuré, tapándome la boca. "Me senté demasiado rápido."

Me pasó la mano por la espalda, y me apoyé en él.

"¿A qué hora es la fiesta de nuevo?"

"A las seis. Todo el mundo viene, incluso mi mamá."

"Oh, ¡entonces va a ser realmente una fiesta!"

Le dí un manotazo. "¿Alguna vez vas a dejarlo ir? Fue una vez,"

"Ella bailó en la fuente en la víspera de año nuevo, America", dijo, con una diversión infantil en sus ojos. "Fue increíble, y nunca voy a dejarlo ir."

Suspiré. "De todos modos, no llegues tarde. Voy a vestirme. Te veré en el desayuno."

"Bien."

Saqué la sabana de la cama mientras me levantaba, envolviéndola alrededor de mí.

Él se echó hacia atrás y me vio irme. "De todos los vestidos, ese es mi favorito."

Me mordí el labio mientras tomaba un último vistazo de él antes de abrir la puerta que conducía a mi suite. No había manera de que alguna vez fuera a tener suficiente de él.

Mary me estaba esperando, por supuesto. Ella estaba acostumbrada a verme caminar de regreso de la habitación de Maxon o verlo a él salir de la mía, pero era aquella sonrisa de conocimiento que conseguía cada vez.

"Buenos días, Su Majestad," me saludó con una reverencia. "¿Tuvo una buena noche, entonces?"

"¡Limpia esa sonrisa de tu cara!" Bromeé, lanzándole la sábana y corriendo al baño.

Había estado preocupada por el corte de mi vestido, pero encajaba espectacularmente. Las cabezas se volvieron cuando entré a la fiesta, y yo trataba de aceptar la atención amablemente. Incluso después de dos años de matrimonio todavía tomaba un poco acostumbrarse a estar en la mirada de todos.

May corrió a mi lado. "¡Te ves radiante, Ames!"

"Gracias. Tú también te ves bastante bien." Toqué uno de sus rizos perfectamente colocados y me maravillé de lo bien que mi hermana se había adaptado a la vida en la realeza. No es que me sorprendiera. Ella siempre había sido encantadora y brillante, y casi tan pronto como ella y mi familia se trasladaron a los Ángeles, May se había convertido en la favorita de los medios. Mientras que un montón de fotos de mí serían impresas mañana, habrían el doble de May.

"¿Te sientes bien?," Preguntó.

"Sólo un poco distraída. Ve a divertirte. Necesito estar segura de que todo vaya bien sin problemas."

"¿Divertirme? ¡Estoy en ello!" Salió corriendo, saludando a la gente que estaba segura ella ni siquiera conocía. La fiesta estaba en pleno apogeo por ahora, y parecía como si los invitados se estuvieran divirtiendo. La decoración era sencilla, la iluminación era muy buena, y los músicos estaban haciendo un trabajo excelente. Esperaba que Maxon estuviera satisfecho.

Me abrí paso a través del pasillo, mientras mostraban algunos hors d’oeuvres (aperitivos) en mi camino. Nada de la comida parecía terriblemente atractiva, sin embargo. Las  favoritas de Maxon no eran necesariamente la mías, yo sólo tenía que confiar en que todo el mundo disfrutara de la selección.

Me estiré de puntillas, escaneando la habitación. Si Maxon me había escuchado, él debía estar por aquí ahora. No lo encontré, pero vi a Marlee. Ella corrió tan pronto como me vio, dejando a Carter hablar con algunos de los guardias.

"La fiesta es increíble, America," dijo demasiado efusiva, besando mi mejilla.

"Gracias. Estoy tratando de encontrar a Maxon. ¿Lo has visto?"

Se volvió para mirar conmigo. "Lo vi entrar, pero no tengo ni idea de dónde está ahora."

"Hmm. Voy a tener que dar una vuelta. ¿Cómo esta Kile?"

Ella sonrió con ansiedad. "Bueno. Estoy tratando de acostumbrarme a dejar que una niñera lo cuide."

Kile tenía un poco más de un año de edad, y Marlee absolutamente lo adoraba — como yo. Él era el único hombre que regularmente pasaba tiempo en la Sala de Mujeres sin pedir expresamente permiso.

"Estoy segura de que está haciendolo muy bien, Marlee. Y te hará bien pasar algún tiempo con Carter a solas."

Ella asintió. "Tienes razón. Los dos estamos divirtiéndonos mucho. Pero sólo espera y verás. Es difícil dejarlo ir, aunque sea por un rato."

Sonreí. "Sólo lo puedo imaginar. Ve, disfruta de algunos de los alimentos. Nos vemos más tarde."

"Muy bien." Ella me dio otro beso y se dirigió de nuevo hacia Carter.

Di vueltas alrededor de la habitación, en busca de mi marido. Cuando por fin lo vi, mi corazón se iluminó. No sólo porque yo estaba feliz de encontrarlo, sino debido a que estaba hablando con Aspen.
El bastón de Aspen se había ido, pero había veces cuando todavía cojeaba, especialmente si estaba cansado. Todos lo consideramos un milagro que él hubiera sanado tan bien, pero si alguien podría haberse recuperado a través por pura determinación, era Aspen. 
Se veían enfrascados en una conversación, y me moví cerca, viniendo detrás de ellos.

"¿Su primer año fue difícil? Mucha gente dice que lo es, pero ustedes dos parecían hacerlo bien." dijo Aspen.

Él y Lucy habían planeado casarse no demasiado tiempo después de que Maxon y yo lo hiciéramos, pero cuando su padre enfermó, todo se detuvo. Él se recuperó, pero incluso después de que Aspen arrastrara sus pies más de lo que necesitaba. Yo sospechaba que tenía miedo de que Lucy cambiara de opinión, y me sentí culpable sobre ese miedo. Eran tan el uno para el otro, él nunca lo dudó. Y cuando finalmente dieron el sí, yo estaba tan feliz como lo había estado en mi propia boda.

Maxon suspiró. "Es difícil de decir. No creo que la parte del matrimonio fuera tan dura tanto como las obligaciones. Era mucho pedirle entrar en el papel de una reina cuando ella apenas se había acostumbrado a la idea de ser una princesa."

"¿Ustedes pelearon?"

"¿Bromeas? Eso es lo que mejor hacemos." Él y Aspen compartieron una carcajada. Quería estar ofendida, pero era verdad—éramos buenos discutiendo. Aún así, lo habíamos aminorado mucho.

"No sé por qué se siente como una gran cosa," dijo Aspen, su risa se desvaneció. "Queríamos casarnos durante tanto tiempo. ¿Por qué se siente tan abrumadora ahora que lo estamos?"

"Es el título." Maxon tomó un sorbo de champán. "Da miedo ser un esposo. Se siente como que hay más que perder. Me preocupa más ese título que ser llamado rey, fácilmente."

"¿En serio?"

"En serio."

Aspen estaba tranquilo, teniendo en cuenta esto.

"Escucha," comenzó Maxon. "Esto no quiere decir que te estoy corriendo. Sabes que siempre serás bienvenido aquí. Pero tal vez lo que tú y Lucy necesitan es su propio lugar."

"¿Qué, como una casa?"

"Mira a tu alrededor. Toma a Lucy y ve si encuentras un lugar que te guste, que se sienta como algo en lo que pueden trabajar juntos. Hacer una vida juntos podría ser más fácil si tienen una casa que es realmente suya."

"Marlee y Carter lo hacen bien aquí."

"Son una pareja diferente."

Aspen miró hacia abajo, y pude ver que algo de esto le hizo sentir que había fracasado.

Maxon le dio una palmada en la espalda. "No confío en mucha gente en la manera en qué confío en ti. Has hecho mucho por mí y America. Sólo tienes que ir y mirar. A ver si hay algo por ahí que ustedes dos realmente amen, y si la hay, considerarlo un regalo de nosotros."

"Es tu cumpleaños. Se supone que debes ser el que consiga regalos, "Aspen protestó, pero había una sonrisa en su cara de todos modos.

"Tengo todo lo que quiero. Un país en mejora, un matrimonio feliz, y buenos amigos. Salud, señor."

Aspen levantó su copa con una sonrisa, y bebieron. Parpadeé mis felices lágrimas y me acerqué, golpeando a Maxon en el hombro.

Se dio la vuelta y  rompió en una sonrisa brillante. "Aquí estás, cariño."

"¡Feliz cumpleaños!"

"Gracias. Esta es realmente la mejor fiesta que he tenido."

"Lo hiciste bien, Mer," agregó Aspen.

"Muchas gracias a los dos." Me volví hacia Maxon. "Tengo que robarte un poco."

"Por supuesto. Hablaremos más tarde," Maxon prometió a Aspen, y me siguió desde la habitación.

"Por aquí," di instrucciones, tirando de su brazo.

"¡Perfecto!" Dijo mientras caminábamos hacia el jardín. "Un descanso de la locura."

Me reí, poniendo mi cabeza en su hombro. Sin decirle, él nos llevó a nuestra mesa y nos sentamos, él con vistas al bosque y yo frente al palacio.

"¿Champán?" Ofreció. Levantando su copa.

"No, gracias."

Tomó un sorbo de bebida y suspiró con satisfacción. "Esta fue una elección maravillosa. En verdad, America, este fue el mejor regalo de cumpleaños que podía haber esperado. Bueno, el segundo mejor. Todavía me hubiera gustado la opción que se me ocurrió esta mañana."

Sonreí. "Tal vez el próximo año."

"Voy a mantenerla por ti."

Tomé aire. "Escucha, sé que tenemos una noche completa por delante, pero yo quería darte tu regalo de cumpleaños."

"Oh, cariño, no tenías que darme nada. Cada día contigo es un regalo." Se inclinó y me besó.

"Bueno, yo no había planeado conseguir un regalo, pero entonces algo se presentó, así que aquí estamos."

"Muy bien, entonces," dijo, colocando el vaso en el suelo. "Estoy listo. ¿Dónde está?"

"Ese es el único problema," comencé. Sentí que mis manos comenzaban a temblar. "No va a llegar en realidad hasta dentro de siete u ocho meses."

Él sonrió, pero me miró de soslayo. "¿Ocho meses? ¿Qué en el mundo podría tener...?"

A medida que sus palabras se alejaron, también lo hicieron sus ojos, dejando mi cara y se dirigieron a mi estómago. Parecía esperar que me viera diferente, ser tan grande como una casa ya. Pero yo había hecho todo lo posible para ocultarlo todo: el cansancio, las náuseas, la aversión repentina de alimentos.
Miró una y otra vez, y yo esperaba que él sonriera o riera o saltara arriba y abajo. Pero él se sentó allí, congelado hasta el punto de que empezó a asustarme.

"¿Maxon?" Extendí la mano y le toqué la pierna. "Maxon, ¿estás bien?"

Él asintió, sin dejar de mirar a mi estómago. Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras hablaba. "¿No es extraordinario? De repente te amo mil veces más." dijo, en voz baja y sobrecogido. "Y yo no creía que fuera posible encontrar el amor por una persona que no conozco del todo." Finalmente me miró. "¿De verdad vamos a tener un bebé?"

"Sí," respiré.

Sus ojos se iluminaron. "¿Es un niño o una niña?"

"Es demasiado pronto para decirlo", le dije con lágrimas de felicidad. "No hay mucho que el médico pueda decir aún, excepto que alguien, sin duda existe."

Maxon puso una mano suavemente en mi vientre. "Vamos a acortar tus días de trabajo, por supuesto, o podemos cortarlos por completo si tenemos que hacerlo. Y podemos tener más criadas puestas de guardia ".

"No seas tonto. Mary y Paige son un montón. Además, ya sabes que mi madre va a querer estar aquí, y Marlee y May van a estar. Voy a tener demasiadas personas cuidando de mí."

"Como debe ser."

Tiré mi cabeza hacia atrás y me reí, pero cuando lo miré de nuevo, vi que su expresión se había vuelto oscura. "¿Y si yo soy como él, America? ¿Qué si soy un padre terrible?"

"Maxon Schreave, eso no es posible. En todo caso serías demasiado generoso. ¡Vamos a tener que contratar a la niñera más estricta del mundo sólo para igualarlo!"

Él sonrió. "No niñeras estrictas. Sólo niñeras felices."

"Si usted lo dice, Su Real Marido."

Maxon se aclaró la garganta y se enjugó las lágrimas. "¿Estoy asumiendo que este es nuestro secreto?"

"Por ahora."

Él sonrió ampliamente. "De todos modos, ahora definitivamente tengo ganas de celebrar."

Él me recogió, apresurándonos a entrar, y yo no podía dejar de reír. Me fijé en su expresión, tan esperanzado y emocionado, y yo sabía que estábamos apenas llegando a la mejor parte de nuestras vidas.>>

Se supone que esto es un fragmento. Realmente espero que el epílogo que publiquen sea más largo. Ya estoy ansiosa. :D Ojalá les guste la noticia. A mí me dejó feliz. Les pido que entren a las diferentes reseñas y las comenten. Esta trilogía me gustó mucho. Si bien tiene ciertas semejanzas a una trilogía muy reconocida, también hace referencia al programa de televisión The Bachelor. No sé si lo hayan visto, pero justamente se trata de un soltero al que muchas mujeres tienen que conquistar. Él elige a una con la que va a 'casarse'. En estos libros esa es la premisa, aunque también se tratan temas un poco más profundos y conflictivos. Sinceramente me agradó. Hubieron partes y frases excelentes y sin duda alguna QUIERO UN MAXON SCHREAVE para mí misma.

¡NOS VEMOS!



8/9/14

Reseña: La Selección - Kiera Cass


FICHA TÉCNICA

Título: La Selección
Serie: La Selección #1
Autor: Kiera Cass
Páginas: 240
Precio: $129
Edición: Rústica
Editorial: ROCA EDITORIAL
ISBN: 9788499186078

SINOPSIS

Para treinta y cinco chicas, la Selección es una oportunidad que solo se presenta una vez en la vida. La oportunidad de escapar de la vida que les ha tocado por nacer en una determinada familia. La oportunidad de trasladarse a un mundo de trajes preciosos y joyas que no tienen precio.

La oportunidad de vivir en un palacio y de competir por el corazón del guapísimo príncipe Maxon.

Sin embargo, para America Singer, ser seleccionada es una pesadilla porque significa alejarse de su amor secreto, Aspen, quien pertenece a una casta inferior a la de ella; y también abandonar su hogar para pelear por una corona que no desea y vivir en un palacio que está bajo la constante amenaza de ataques violentos por parte de los rebeldes. Es entonces cuando America conoce al príncipe Maxon.

Poco a poco, se empieza a cuestionar los planes que había hecho y se da cuenta de que la vida con la que siempre soñó no puede compararse con un futuro que nunca se atrevió siquiera a imaginar.

MI OPINIÓN

Esta trilogía me llamó la atención por dos cosas: primero por las portadas, porque hay que admitir que son una más bonita que la otra. Segundo, por la reseña de La Selección del blog Como salir del laberinto. Sinceramente me llenó de ganas de leerlos, así que decidí empezar.

Si bien la historia trata sobre un futuro distópico donde los EE.UU. -luego de la Cuarta Guerra Mundial- se transforman en la nación monárquica de Illéa, no pude evitar imaginarme los escenarios como si estuvieran planteados en el siglo XIX o algo por el estilo. Me gustó cómo la autora fue incluyendo datos que nos permitían imaginar lo ocurrido en el pasado para que se decidiera crear esta monarquía. Fue algo llamativo, dado que la historia se centra en la diferencia de clases. Para que lo comprendan mejor, deberían saber que esta historia nos muestra ocho castas diferentes. Acá se las dejo:

  • Los Unos: realeza y clero.
  • Los Doses: celebridades (músicos, deportistas profesionales, actores, modelos, políticos), funcionarios (policía, bomberos, militares, etc).
  • Los Treses: educadores, filósofos, inventores, escritores, científicos, médicos, veterinarios, dentistas, arquitectos, bibliotecarios, ingenieros, los terapeutas o psicólogos, directores de cine, productores musicales, abogados.
  • Los Cuatros: propietarios de granjas o de diferentes negocios, empresarios de menor categoría.
  • Los Cincos: artistas de poca monta o menor categoría. Esta es la famosa clase media-baja.
  • Los Seises: criados, doncellas, empleados de limpieza, camareros. Tienen una mejor educación y preparación que los Sietes.
  • Los Sietes: casi todos los empleados al aire libre. Se diferencian de los Seises porque ellos sí pueden trabajar dentro de las casas debido a su preparación y educación previa.
  • Los Ochos: son los indigentes o vagabundos, adictos y fugitivos.
America Singer, nuestra protagonista, es una chica de clase Cinco. Toda su familia es artista, por lo que ella también lo es. Me pareció un personaje muy interesante. Pude identificarme con ella en muchas cosas, y me gustaron tanto su naturalidad como sinceridad. Es espontánea y no le llaman la atención los juegos tontos. Está completamente en desacuerdo con La Selección porque ama a Aspen y no quiere meterse en eso. Sin embargo, por diferentes razones, termina accediendo y participa. Su mundo se pone de cabeza al ser seleccionada. Es muy linda, aunque ella no se toma en serio, y posee una personalidad fuerte. No es fácil de doblegar. Es muy noble y humilde, también. Sabe de dónde viene, qué quiere y qué no.

Aspen Leger, el primer amor de America, es un chico de clase Seis. Sus apariciones admito que logran robarte el corazón. Se nota que la quiere. Creo que hizo una de las cosas más nobles y dolorosas que pudo haber hecho. Su amor por ella es todo menos egoísta. Si uno se pone a pensar en sus motivos, creo que hasta es posible que sienta el dolor que él siente. Es un chico muy responsable y trabajador. Se lamenta constantemente por no poder brindarle a su familia todo lo que desea. Al ser un Seis y America un Cinco, su amor es prácticamente imposible. Se siente miserable por no poder cuidar de ella y mantenerla, y está seguro de que participando de La Selección podría obtener algo mucho mejor.

Maxon Schreave, el príncipe, es de los Unos. Creo que no puedo decir muchas cosas negativas sobre este personaje, y es principalmente porque me encantó. Hay que reconocerle al pobre chico que fue criado como hijo único, sin amigos, sin contacto con mujeres, y a la sombra de su padre. Tiene modales del siglo XV y una forma de actuar que deja a America perpleja. Aun así es dulce, sensible y bueno. Tiene sentido del humor, y siente una atracción innegable por la protagonista. Se preocupa por su gente, aunque a su padre está claro que eso le molesta, y trata de hacer las cosas lo mejor que puede. Saber que va a ser rey en algún momento es algo que lo persigue y atemoriza, porque tiene miedo de no estar a la altura de las circunstancias. Tiene una excelente relación con su madre, la reina Amberly, y es una buena persona. Si tuviera que describirlo en tres palabras, posiblemente diría: inseguro, noble y divertido.

Los personajes secundarios me gustaron bastante, también. Madga Singer, la madre de America, me pareció un poco materialista y egoísta, pero en el fondo está claro que quiere a su hija. Se preocupa por el bienestar de toda su familia y, de un modo que sólo ella comprende, quiere que America sea feliz. Shalom Singer, el padre, es todo lo contrario. Me cayó genial y su forma de ser es tan pacífica como noble. Adora a America y sólo le importa que ella sea feliz como le plazca. No tiene prejuicios y hace lo posible por cuidar de su familia. Marlee Tames es otro personaje que me encantó. Tiene un sentido del humor impresionante y cada una de las cosas que dice te provocan una sonrisa. Es una buena amiga, aunque está claro que hay algo que oculta. De todos modos, me pareció una buena persona; sincera y alegre. El rey Clarkson no me cayó bien, tampoco. Me pareció muy frío y calculador. Da la impresión de que sólo le importan las apariencias y poco los sentimientos de su hijo. Demuestra que ama a la reina Amberly, pero sólo eso. No me gustó su falta de afecto. Ella, por el contrario, es un amor. Es la clase de mujer que irradia paz y tranquilidad. Adora a Maxon y se puede ver. Es auténtica y sin duda alguna me gustaría saber más sobre ella. Por supuesto, siempre hay un antagonista. Ese es el caso de Celeste Newsome. ¡Por Dios, que chica más despreciable! La frase 'el fin justifica los medios' le viene como anillo al dedo. Es un arma de doble filo. Mientras que al príncipe le sonríe y se muestra como una seda, al resto de las chicas las trata como si fueran basura. Es comprensible que quieran competir entre sí porque después de todo eso es una competición, pero no es necesario jugar sucio. Y ella lo hace todo el maldito tiempo. Dan ganas de golpearla. Por si fuera poco, tiene un cuerpo salido de una revista -.- Sí, es insoportable. Las doncellas  de America (Lucy, Anne y Mary) me cayeron increíblemente bien. Son muy buenas y serviciales. Los hermanos de la protagonista también son muy lindos, sobre todo Gerad. May es demasiado hiperactiva para mi gusto.

La historia me gustó mucho. La autora sabe cómo incluir la dosis justa de historia para que los lectores podamos comprender cómo y por qué se llegó hasta el punto donde ella comienza a escribir. Los personajes están bastante bien realizados, y nos va mostrando de a poco muchas de sus diferentes facetas. A medida que corren las páginas vamos conociendo más y más de este nuevo mundo, de la mano de America. El triángulo amoroso que se genera entre ella, Maxon y Aspen es interesante; sobre todo teniendo en cuenta que lo que le gusta de cada uno son cosas completamente distintas. Ella está al corriente de lo complicado de la situación, dado que es contra la ley. Y algo que me gustó mucho también es cómo se le va dando un toque político al libro. Hay sectores de la sociedad que no están a favor del rey, y los reclamos no se hacen esperar. La desesperación, el hambre, la ignorancia y el deseo de mantener todos los problemas bajo la alfombra, son algunos de los motores de este libro; donde se utiliza La Selección para muchas cosas: conseguirle una esposa al príncipe, mejorar la calidad de vida de las seleccionadas y sus respectivas familias, despejar a la protagonista de su mal de amor, y encubrir lo que verdaderamente ocurre en la nación.
Sin duda el libro me dejó con ganas de más. Estoy ansiosa por continuar con La Élite.
Háganse un tiempito y lean estos libros. Posiblemente no se arrepientan.

FRASES

 Aquella era mi gran ambición. No ser la princesa de Illéa, sino la de Aspen. 

 Detectaba el dolor en su voz, pero también la pregunta de fondo: si tuviera que escoger entre dormir  en un palacio con servicio o en un piso de tres habitaciones con toda la familia de Aspen, ¿con qué  me quedaría? 

 Quizá fuera demasiado optimista, o tal vez estuviera demasiado enamorada, pero realmente creía  que Aspen y yo podríamos lograr cualquier cosa que deseáramos con fuerza. 

 —Te quiero, America Singer. Y te querré toda la vida. —Dijo aquello con una profunda emoción en  la voz, y me pilló desprevenida. 
 —Te quiero, Aspen. Siempre serás mi príncipe. 

 No podíamos permitirnos el lujo de satisfacer nuestros deseos. Teníamos necesidades. 

 Estaba radiante, esperanzada, hermosa. Tenía el aspecto de una chica enamorada. Y algún idiota  debía de haber pensado que mi amor era por el príncipe Maxon. 

 —¡Idiota! —le espeté, entre gritando y susurrando—. ¡Lo odio! ¡Yo te quería a ti! ¡Quería estar  contigo! ¡Todo lo que he deseado en mi vida eres tú! 

 Sabía que, para bien o para mal, no me habría librado del todo de Aspen; todavía no. Quizá no lo  hiciera nunca. 

 Habíamos acabado, y lo sabía. Pero no puedes amar a una persona casi dos años y luego olvidarlo  de la noche a la mañana. 

 De pronto aquellas miradas cobraron sentido. No importaban mis intenciones. Ellas no sabían que  yo no quería aquello. A sus ojos, era una amenaza. Y estaba claro que deseaban librarse de mí. 

 —Dices que estás aquí por error, así que supongo que no quieres estar aquí. ¿Hay alguna posibilidad  de que llegues a… sentir algo por mí? 

 No conseguía imaginar qué podrían haber hecho en apenas cinco minutos que desagradara tanto a  Maxon, pero de pronto me alegré de haber decidido ser sincera. 
 Así, de repente, solo quedábamos veintisiete. 

 —America Singer —anunció—, mi mejor amiga. 

 Aquel era el hombre que iba a gobernar nuestro país: un tipo que se venía abajo ante las lágrimas.  Divertidísimo. 

 Nuestra amistad —si es que podía llamarse así— desde luego era rara e imperfecta, pero al menos  era honesta. 

 —Maxon Schreave es la personificación de todo lo bueno. Será un rey fenomenal. Deja que unas  chicas que deberían ir todo el día con vestidos se pongan vaqueros y no se enfada cuando alguien  que no conoce le cuelga etiquetas evidentemente erróneas. —Miré a Gavril, que sonrió. Y tras él,  Maxon parecía intrigado—. La que se case con él será una chica afortunada. Y sea lo que sea lo que  me depare el futuro, será para mí un honor ser súbdita suya. 

 <<Si no quieres que me enamore de ti, vas a tener que dejar de estar tan encantadora.>> 

 —Qué voy a hacerle, si he nacido perfecta —susurré. 
 —Nada, supongo que no puedes hacer nada —murmuró. 

 —(...)Yo solo… Solo quiero saber si es posible. 
 —Sí, Maxon —susurré—. Es posible. 

 Apreté los dientes al oír el nombre de Celeste. No podía creer que la prefiriese a ella antes que a mí. 

 —Dijiste que no lo querías…, pero debe de gustarte un poco para que estés dispuesta a quedarte,  ¿no? 
 —La verdad es que sí —asentí—. Es mejor de lo que me esperaba. 
 —Supongo que eso significa que tendré que luchar más duro de lo que pensaba —dijo, dirigiéndose a  la puerta. 

CALIFICACIÓN



¡Ojalá les guste esta reseña! La verdad es que tenía muchas ganas de leer este libro, y no me arrepiento de haber empezado la trilogía. Espero que los otros dos estén igualmente buenos. Ya leí el extra 1.5 del POV de Maxon, y hay cosas que me quedaron más claras. Lo que va de la historia me gusta. :D
¡Seguiré leyendo!

¡NOS VEMOS!


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