No he tenido mucha suerte en lo que a distopías se refiere. Salvo dos puntuales que me fascinan, las demás no han conseguido llamar mi atención. Bueno, señores, finalmente encontré una tercera.
Rebelión cuenta una historia diferente y original. Nos muestra el mundo luego de una
Tercera Guerra Mundial que ha devastado la sociedad. Algunos humanos fueron criopreservados -algo así como dormidos/congelados para ser despertados cuando hubiese cura para algunas enfermedades- y resucitados tiempo después. Corre el año 2056. El mundo es muy diferente a lo que solía ser. Ahora se han creado clones; réplicas de humanos para que sirvan como 'back up' en caso de que al original le ocurra algo. Son tratados de forma muy distinta, por supuesto, y llevan una vida privada de diversión, cariño, libertad y emociones. Los obligan a tener una existencia sana, ya que de eso depende que su función se cumpla a la perfección. Son, de hecho, perfectos. Más atractivos que sus originales, más sanos y fuertes, piensan razonable y lógicamente, y pareciera que no tienen mente propia. Cualquiera que lo piense se equivoca, por supuesto. Este libro muestra la rebelión de estos clones para con el sistema. Cansados de ser una simple herramienta para los humanos, un mero objeto, deciden sublevarse y demostrar que ellos también merecen ser considerados personas.
Al principio no conseguía engancharme. Como dije, me cuesta mucho encontrar atrapante una distopía. No obstante, hubo un momento en que el libro me hizo un clic y no pude dejar de leerlo. Hubo cosas que no me cerraron del todo y otras que me parecieron demasiado de golpe, pero en líneas generales el libro me gustó mucho.
Algo que me encantó, fue el marco socio-político que la autora le dio al libro. Cómo mostró las falencias del sistema, un perfecto reflejo de lo que sigue siendo nuestra sociedad, y las consecuencias del abuso de poder. Un mundo donde todo parece perfecto, pero todas las imperfecciones que asustan a la población están ahí escondidas, para cualquiera que quiera notarlo. Hay frases MONUMENTALES.
—La Clase Política no debe ser molestada—responde.
Otra vez me quedo helada. Creía que en el Nuevo Mundo nadie tenía privilegios, pero al parecer me equivocaba.
—No puedo creer que un Gobierno pueda privar del conocimiento a quienes se les ocurre—me quejo.
—Es el método perfecto para controlar a sus habitantes.
Lenah por momentos me hacía rodar los ojos. Era un poco reiterativa con algunas cosas, pero debo admitir que su personalidad me agradó bastante. Tiene una forma de manejar a
Nahier que convierte una situación tensa e incómoda en algo cómico y divertido. Consigue llegar hasta lo más hondo de este chico cuasi perfecto, al punto de enseñarle que sentir no es un pecado ni una enfermedad sino algo que te convierte en humano. Él me gustó más. Es un clon, por lo que ser lógico y calculador, en el buen sentido de la palabra, viene en el combo. Es inteligente, fuerte, tiene un buen instinto y es tanto leal como bueno. Tiene un serio conflicto interno en referencia al surgimiento de sus propios sentimientos y emociones. No puede llegar a entenderse a sí mismo, por lo que constantemente se encuentra en choque. Por momentos es relajado, sonríe y se permite sentir; pero en cuanto se da cuenta, vuelve a alzar esas murallas que lo alejan de todo aquello que
Lenah le hace sentir.
Los personajes secundarios. No fueron totalmente relevantes, al menos en lo que a mí respecta. Me sentí asqueada por algunos comentarios de la familia de
Lenah y de
Nahier. Eso también muestra cuánto nos falta crecer como sociedad. El hecho de sentirnos superiores a otro, a pesar de ser exactamente igual a nosotros, nos deja en evidencia. Somos seres egoístas, ambiciosos y poseedores de una gran crueldad. Pero también somos capaces de encontrar misericordia y bondad en nuestro interior.
Annie me gustó bastante, al igual que
Alex. Espero saber más de ellos en los próximos volúmenes.
Creo que este libro es una clara muestra de la búsqueda de la libertad. Nos da un vistazo de lo que ocurre cuando el abuso de poder llega a su límite, cuando los derechos de los demás son reducidos para aumentar los propios, y cuando se cree que anestesiando a la población se conseguirá tapar lo que verdaderamente se está haciendo.
¿Cuánto tiempo puede sobrevivir una sociedad basada en la ignorancia y la mentira? El frío susurra a mi espalda que todo va a estallar, que solo es cuestión de tiempo.
En esta distopía van a poder encontrar acción, romance -en su medida justa-, y una buena dosis de concientización.
Si el mundo nos expulsa, nosotros creamos nuestro propio mundo.
En su nuevo libro,
Anna K. Franco nos enseña que, cuando tu libertad e integridad están en juego, rebelarse contra el sistema es lo único que queda.