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28/8/14

Reseña: El Profesor - John Katzenbach


FICHA TÉCNICA

Título: El Profesor
Autor: John Katzenbach
Páginas: 525
Precio: $119
Edición: Rústica
Editorial: Punto de lectura
ISBN: 9789875781900

SINOPSIS

Una chica de 16 años es raptada por una pareja de psicópatas: la encierran en un sótano, la torturan, la maltratan, y no contentos con esto lo retransmiten todo por Internet. Un viejo profesor de psicología –ya jubilado, viudo, enfermo y con la idea de quitarse la vida– parece ser su única vía de escape...




MI OPINIÓN

Luego de leer Un final perfecto y La Historia del Loco, decidí que debía apoderarme de El Profesor. Las críticas habían sido estupendas, y no dudaba de la veracidad de dichas opiniones. Hasta el momento John Katzenbach no me ha decepcionado, y ésta no fue la excepción.

El libro está narrado en tercera persona omnisciente, y cuenta la historia de varios personajes a la vez. Todo gira alrededor de Jennifer, una adolescente de dieciséis años que decide huir de casa y es raptada en el proceso. Creo, y no hay ninguna duda en todo mi ser, que este libro es –hasta ahora– el más fuerte que he leído del autor. Narra con suma precisión cada una de las diferentes emociones y/o sensaciones de la víctima, como así también sabe describir a la perfección los pensamientos del resto de los personajes. Su sutileza al momento de enseñarnos los diferentes escenarios de Adrian, el modo en que describe los lugares donde se va desarrollando la historia de Terri o Jennifer, e incluso todo lo que Mark nos enseña sobre la deepweb, nos envuelve al punto de no querer dejar de leer. Es un libro que te mantiene al borde de la ansiedad todo el tiempo, tiene un ritmo trepidante y unos personajes bien definidos.

Jennifer Riggins es la clase de adolescente que sufre en silencio y desea marcharse de casa. No la pasa bien en la escuela, tiene compañeros que la marginan, y en más de una oportunidad intentó fugarse. Perdió a su padre por culpa de una enfermedad quedándole sólo su madre, quien decidió emparejarse con un terapeuta que no suele comportarse adecuadamente con ella. Lo considera un pervertido. Emocionalmente hablando, este personaje es uno de los más fuertes que he leído. Tiene una convicción inquebrantable y, a pesar del miedo que pudiera correrle por las venas, es bastante inteligente como para saber hacer lo que se le dice al momento de mantenerse con vida. Tiene alma de superviviente. Su instinto es muy bueno, lo que hace que sus actitudes sean admirables. Es muy chica para enfrentar las muchas situaciones que ella enfrenta, y aun así consigue mantener la frente en alto a pesar de las penosas circunstancias.

Adrian Thomas es un profesor de psicología brillante que descubre tiene una enfermedad neurodegenerativa. Su esperanza de vida no es precisamente la que hubiera deseado, pero lo que empeora la situación es el hecho de saber que va a ir perdiendo su memoria como así también sus habilidades tanto motrices como intelectuales. Viudo y con bastantes culpas inmerecidas sobre las espaldas, este personaje pretende suicidarse para así morir con lo poco que le queda de cordura. Sin embargo, por esas cosas extrañas del destino, es el primero que advierte que algo mal ocurre con Jennifer. Él es el testigo de su secuestro, y decide interiorizarse en el caso. Llega un punto en que se obsesiona con encontrarla porque –muy dentro suyo– considera que es lo único que le queda. Necesita dar con ella para sentir que es útil. Jennifer se convierte en su único propósito. Cuenta con ayudantes poco ortodoxos, pero especializados en lo que precisa. Un especialista en psicología anormal impresionante.

Terri Collins es una detective muy capaz que no ha tenido la suerte de demostrar qué tan inteligente es. Su personaje me gustó bastante al principio, porque posee tanto instinto como perspicacia. Tiene una forma de ver las cosas que la lleva a siempre estar rondándole a la respuesta correcta. Madre de dos hijos pequeños y experta en huir de situaciones complicadas, Terri conoce muy bien el motor ulterior de Jennifer para querer escapar. Sin embargo su olfato detectivesco falla al momento de prestar atención a las señales. Desconfía de la palabra de Adrian y se preocupa más por cubrirse a sí misma que por encontrar el paradero de la desaparecida Jennifer. Tiene temperamento, seguridad y está bien entrenada para que no se le mueva ni un ápice al momento de recibir noticias chocantes. Personaje interesante, a pesar de ser bastante quejumbrosa por momentos.

Michael y Linda son dos psicópatas que se complementan a la perfección. Inteligentes y maliciosamente similares, los dos han creado un sitio donde lo impredecible y la maldad van de la mano. Se hacen ricos mostrándole al mundo las penurias que les hacen pasar a las personas que mantienen cautivas, y eso es lo que también genera un alto grado de excitación sexual entre estos dos delincuentes. Son realmente brillantes, aunque sus dones son diferentes. Ella es fría y maquinadora, cerebral y lógica. Se dedica a la parte comercial del sitio whatcomesnext.com. Comprende muy bien cómo llamar la atención de los clientes, cómo tentarlos, satisfacerlos y dejarlos deseosos de más. Él es igualmente malvado y cruel, sólo que su habilidad son las computadoras. Es un licenciado en Ciencias Informáticas que domina las cámaras y conoce los ángulos que debe utilizar en cada toma para crear más tensión en la audiencia. Comparten la ambición y la horrible tendencia a creer que el fin justifica los medios. Los dos se aman entre sí y no conciben la idea de que el otro no esté a su lado. En un modo retorcido y extraño, están enamorados. Es este mismo sitio web lo que los une aun más. Dos villanos en toda regla.

Mark Wolfe. Creo que la palabra lascivia ya no tiene el mismo significado, luego de conocerlo a él. Mark es un joven delincuente sexual fichado que vive con su madre. Está en libertad pero debe mantener visitas regulares tanto a un psicólogo como a su oficial de libertad condicional. Sus gustos al momento de estar puertas para adentro son extremadamente perturbadores, pero tiene algunos límites. Él lleva tanto a Adrian como al lector a conocer y aprender sobre la deepweb, lugar donde se encuentra de todo: desde videos donde asesinan personas, pasando por violaciones, hasta videos sexuales de todo tipo. Se siente como en casa en esos sitios, porque justamente están creados para personas como él. Personas con gustos extravagantes e ilegales. Por mucho que me desagrade su estilo de vida, sus deseos y necesidades, este personaje se convirtió en uno de los eslabones más importantes de la historia a partir de la página 300. La perversión está a la vuelta de la esquina al momento en que él despliega el mundo de atrocidades que guarda la deepweb, pero será algo tan fascinante y aberrante que no podremos dejar de leer.

Mary Riggins es la madre de Jennifer. Joven, viuda y recientemente en pareja con Scott, Mary no tiene una buena relación con su hija. La adora, por supuesto, pero la tensión entre ellas es tal que lleva a la adolescente a querer huir en cada oportunidad que tiene. Creo que a veces las madres pueden ser muy diferentes al momento de relacionarse con otros hombres luego de separarse. Se abstraen tanto que no se dan cuenta de muchas cosas que ocurren a su alrededor, sobre todo con sus respectivas parejas. Y ese es uno de los principales motivos por los cuales mantiene muchas discusiones con su hija. Es un personaje que no aparece más de lo necesario, lo que hace que no se le tome ni aprecio ni odio.

Scott West, por el contrario, es la clase de personaje que nunca te cierra del todo. Es un terapeuta de la New Age, especializado en tratamientos holísticos, que se dedica a analizar gente con técnicas tan poco ortodoxas como efectivas. Cree que es dueño de la verdad, y su forma de hablarle a los demás es altanera. Un imbécil, sin duda alguna. Jennifer no lo tiene en estima, como así tampoco Terri. Incluso Adrian llega al punto de notar que el hombre no es trigo limpio. Hay personajes que nos caen bien de entrada; hay otros que sencillamente siempre nos dejan un sinsabor en la boca. Él es de la última clase.

El libro en general me encantó. Es una de las mejores obras de John Katzenbach que he leído. Él mismo creyó que, al momento de publicarlo, ésta había sido su obra más fascinante. Muestra muchas de las miserias humanas, la maldad que podemos desarrollar, el morbo, lo que está oculto ante los ojos de muchos de nosotros, la crueldad y ambición del ser humano, como así también el poder de la perseverancia y dedicación. Este libro es fuerte cuando debe serlo, pero no llega al punto de ser grotesco. No hubo un solo momento en que deseara dejar de leerlo porque la historia se volvía demasiado dura u horrorosa. Por el contrario, necesitaba leer más y llegar al desenlace. El final fue impresionante y estuvo a la altura de las circunstancias. Me gustó mucho cómo describió cada escena, las emociones o pensamientos de los diferentes personajes, e incluso las actitudes de cada uno de ellos. Supo distinguir los motivos ulteriores de todos los personajes que tienen voz en el libro, y dejarnos en claro qué movía a cada uno de ellos. No me cansé de leer y devoré cada palabra. El epílogo me pareció acorde, aunque admito que me quedaron ganas de saber algunas cosas sobre ciertos personajes. No puedo ahondar en eso porque si no sería spoiler.
Sin duda alguna, este libro es recomendable. Si nunca leyeron nada de este autor, les sugiero que empiecen pronto. He leído críticas donde se dice que siempre escribe sobre lo mismo, pero yo lo refuto. En cada uno de sus libros John Katzenbach ha tratado un tema diferente. Sí es cierto que cuenta historias de asesinatos o diferentes crímenes, pero tengamos en cuenta que él se dedica a ese género puntualmente. Sin embargo cada libro tiene algo que lo distingue, algo que lo haga mejor –o peor– que el anterior. Cada uno consigue resaltar en algo en particular. El Profesor –o What Comes Next en inglés– es un libro de suspenso donde se nos muestra la otra cara de la humanidad: la maldad, el cinismo, la psicopatía, la ambición, los excesos y el morbo. Una obra más que recomendable.

FRASES

 ¿Por qué, se preguntó, iba a querer escuchar malas noticias dos veces? 

 Tuvo dificultades para formular la palabra <<secuestro>> en su imaginación, y aun cuando lo hizo, se  dijo que aquella conclusión sólo podía ser una tontería. 

 Demasiados años con trastornos habían creado en ella una necesidad compulsiva de sencillez y  organización. 

 Terri pensó que las lágrimas eran injustas con las mujeres de edad madura, pues en un instante  sacaban a relucir todos los años que tanto trataban de esconder. 

 En lo exterior, parecían ser la clase de personas jóvenes que habían logrado superar sus orígenes  humildes. Sin embargo, ésas eran impresiones exteriores, y cada uno, por separado, pensaba que  eran mentiras, porque sus verdaderas identidades estaban ocultas en lugares a los que sólo ellos  tenían acceso. 

 No les había llevado mucho tiempo descubrir en el otro pasiones oscuras, electrizantes, que iban más  allá del sexo. 

 Se trataba de lo súbito. Lo inesperado. Se trataba de la visión. Se trataba de la invención. Se trataba  de la vida y la muerte. 

 Tenía experiencia en el arte de proferir amenazas, y era igualmente experta en llevarlas a cabo. 

 El miedo siempre es algo escondido debajo de la piel, pensó, a la espera de poder salir en cualquier  momento. 

 Comprendió de manera instintiva que el pánico de poco le iba a servir, pero todavía necesitó un  tremendo esfuerzo de voluntad para luchar contra las olas que la amenazaban. 

 Sin necesidad de decir ni una palabra, ambos sabían que para cientos de personas mirar a Jennifer  se iba a convertir en una droga. 

 Sabía que nada en sus dieciséis años de vida la había preparado para lo que le estaba ocurriendo.  Entonces tuvo la esperanza de estar equivocada. 

 El sexo era una de las maneras en que medían la duración de cada Serie. Cuando sus propias  pasiones empezaban a apaciguarse, ése era el momento en que él sabía que había que terminar con  todo. 

 ¿Qué es lo que el amor nos empuja a hacer?, se preguntó. ¿Cosas maravillosas? ¿O cosas horribles? 

 El tiempo, pensó Adrian, era demasiado cruel. 

 El conocimiento, comprendió, era un lujo. 

 Ésta era una de las razones por las que sus transmisiones resultaban tan atractivas: habían tomado  las partes más simples, más rutinarias de la vida para convertirlas en especiales. 

 Si hubiera una manera de obligar al propio corazón a dejar de latir, lo habría hecho sin vacilar. 

 Los abogados estaban siempre más cómodos en los matices grises de la moral. 

 — ¿Es usted virgen, Número 4? 
 (...) 
 Quieren violarme, pensó

 Las personas a las que más amamos se convierten en desconocidos para nosotros, pensó

 —Usted quiere que yo... 
 —Quiero que usted sea lo que es, Señor Wolfe. Pero con más intensidad. 

 <<¿Quién sabe mejor cómo empezar un fuego: un incendiario o un bombero? ¿Quién es mejor para  matar, el detective o el asesino?>> 

 —Nos gusta decirnos mentiras a nosotros mismos. 

 Nunca había pensado demasiado en lo que podría sentir al morir, pero estaba segura de que eso era  lo que le estaba pasando. 

 No pensó en lo que tenía que hacer con la Número 4. Como la camioneta, ella era en ese momento  un producto que se estaba acercando al final de su vida útil. 

 Estos errores eran la razón por la que habían sido mucho más cautelosos con la Número 4. Hacer  doler, pero que no duela. Torturar, pero sin tortura. Abusar, pero sin abusar

 Es imposible proteger a cada niño de cada cosa que puede dañarlos. 

Ya no era posible tener más miedo y por lo tanto, curiosamente, apenas estaba asustada. Pensó:  Cuando uno sabe que se está muriendo, no hay nada realmente por lo que estar asustado. 

 Jennifer se dio cuenta de que vivir el momento era algo terrible. Pero la especulación era peor. 

 Nunca hay que anticiparse al resultado, porque entonces no verán el verdadero significado de lo que  ocurre y no podrán percibir la emoción de lo inesperado. 

 Quería un poema que le facilitara el paso a la locura, a la falta de memoria y a la muerte. Pero lo  único que podía escuchar dentro de sí era una cascada de demencia que caía estruendosamente,  borrando las pocas partes de Adrian que se aferraban a la vida. 

CALIFICACIÓN



Espero que les agrade esta reseña. Es una de las que más me ha gustado hacer, y creo que se nota porque también es una de las más largas que he hecho. Este libro me fascinó y, sin duda alguna, comparte con Un final perfecto el primer puesto en el podio de mis libros favoritos.

¡NOS VEMOS!


5 comentarios:

  1. Me encantó la reseña, me entraron muchas ganas de leer este libro!! Lo quiero ya!!
    Gracias por reseñarlo!!
    Besos

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  2. Que reseña tan extensa :b, una amiga me habló de este libro hace unas semanas y me recordó mucho a "Donde surgen las sombras" Tiene una historia muy tenebrosa, y no me dan ganas de leerlo (quedo traumada con esas cosas). Buena reseña, un beso :)

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  3. Buenisima tu reseña. Leí este libro hace algunos años y no tenía tan presente sus personajes y circunstancias. Me lo hiciste recordar. Ese profesor fue para mi un personaje entrañable. Saludos.

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  4. Que buena reseña y el libro me parece muy fuerte, perturbador y turbio, pero de una manera realista... lo que escribís de él, invita a leerlo!

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Sus comentarios ayudan al crecimiento del blog. Nunca dejo de leerlos. ¡Gracias por pasarse!♥

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